Escuchar música a todo volumen en un gran placer, pero puede debilitar las células de la membrana basilar y causar daños irreparables.
Escuchar música a todo volumen es uno de los grandes placeres de la vida, no lo vamos a negar. Sin embargo, puede tener consecuencias importantes en la calidad de tu audición. Te contamos de qué manera este hábito puede afectar a tus oídos.
Estás en el gimnasio y de pronto sientes que ya casi no tienes energía para seguir con tu rutina. O estás corriendo al aire libre y sientes que todavía te falta más de lo que quisieras para terminar tu recorrido… ¿y si mejor lo haces caminando? Muchas veces en estas situaciones de agotamiento, una dosis de música a todo volumen nos puede llenar de energía y dar una especie de superpoder que nos brinda mejores resultados en el ejercicio.
También puede suceder que tuviste un día muy difícil y llegas a casa cansado, entonces, para relajarte y distraerte un poco, decides escuchar algunas de tus canciones preferidas a todo volumen mientras pasas unos minutos en el sofá. En cualquiera de estos casos, la música juega un papel muy importante en la forma en que nos sentimos. Seguramente tienes tus aplicaciones de música preferidas y sabes cuál es el momento exacto para reproducir esa playlist que creaste para acompañar las situaciones de vida. Hasta aquí todo va muy bien, pero ¿te has preguntado qué pasa en tus oídos cuando escuchas la música a todo volumen? Lamentablemente, no es tan positivo como nos gustaría.